Compañeras, acá los textos que aparecían en nuestras BIOS. Para UMBRA. 

CATA

Guacas (2013-2020) es un proyecto que surge en “Residencia en la Tierra”, residencia artística rural situada en el Quindío, Colombia. Una guaca es una tumba indígena ubicada a varios metros de profundidad bajo tierra, que contiene en su interior al muerto y a sus tesoros. La investigación comienza en terreno, estudiando estos sitios y a quienes trabajan comercializando los objetos de oro y cerámica encontrados en su interior, los guaqueros.

Durante los años siguientes, mi práctica artística en torno a este proyecto ha incluido el trabajo en cerámica, collage, fotografía y video, sumadas a las dinámicas de intercambio social realizadas durante la residencia, con los indígenas que aún habitan en el sector. 

La verticalidad de estas estructuras funerarias ha sido el hilo conductor que ha marcado el proceso creativo. En esta línea, la figura de la raíz está presente como agente de conexión entre una superficie/exterior y un infra-terreno/interior. El concepto “tropismo” también ha estado presente, en tanto capacidad que tienen los vegetales de desarrollarse en dos direcciones opuestas simultáneamente, de acuerdo a los estímulos del entorno. 

En Guacas, me interesa perseguir la imagen de un paisaje vertical que se acopla a una dimensión más temporal que espacial, integrando un afuera y un adentro, un arriba y un abajo. Un territorio que se vuelve cíclico al abrazar vida, muerte y regeneración. El proyecto conjuga elementos de botánica y arqueología, un interés en la mitología Neolítica (proto-feminista) y una investigación en proceso sobre mi genealogía familiar.

JAVI

Fue en un ensueño que imaginé cuatro momentos: hacer una cesta, teñirla con barro, deshacerla, y hacer otro tejido con el mismo hilo. Este ciclo se transformó en una deriva improvisada, entre unas preguntas oscuras que me guiaron hacia la humedad, y otras que suben hasta ahora, como las burbujas del aire que dejo escapar en el nado.

 

Quería tanto sentir la humedad de la cuenca del amazonas.

Al norte del continente, al otro lado de la cordillera, el agua satura los ríos y la tierra. Y el agua llama a más agua, que se mueve sobre la selva en ríos voladores que viajan desde el atlántico hasta chocar con Los Andes. Apretada contra la cordillera, el agua nutre las nacientes de los ríos y se devuelve para humedecer el centro oriental del continente.

 

Qué caudal aéreo alimenta mi pasado? Cuándo y en qué latitud se aprieta contra Los Andes? Intentaba tocar algo antiguo, volver a un comienzo, recordar algo olvidado. Y observar cómo inicia un inicio. Empecé a tejer con la primera técnica que aprendí, que me enseñó mi abuela. Entonces tejí una cesta con cuerda de algodón en punto básico de crochet, un tejido circular y espiralado. Me metí adentro y me quedé ahí.

 

Le dí espacio a la experiencia de tocar el momento difícil de la desintegración, de lo podrido, de lo que muere y se deshace en sus formas conocidas. Nadé en lagunas de Brasil llenas de bichos, en una zona que es entrada al Amazonas, cercana a las tierras bajas de Bolivia. Y de una de sus orillas saqué barro para teñir la cesta. Un barro que se forma debajo de la capa de hojas que caen de los árboles, cuando las raíces y las hojas se convierten en una presencia limosa gris marrón, a medio camino entre lo vegetal y lo mineral. La cesta dejó de ser blanca, para ser oscura. A la orilla del atlántico nordestino la destejí y volvió a ser cuerda. Con un grupo de artistas jóvenes de la ciudad capital de Paraíba deshicimos las cuerdas, y con esos hilos gruesos hicimos ovillos que traje a Chile para hacer otro tejido.

 

El hilo oscurecido que flota mientras se tuerce me recuerda al Chile central, donde el desierto es disimulado por prados de césped y árboles que sobreviven gracias al privilegio del riego automático, y de la humedad sólo queda el recuerdo. Porque la tierra siempre recuerda.

 

El tejido que cae en la sala reúne dos estructuras de tejido: gasa vuelta y tejido plano, que se organizan para dejar aparecer el hilo oscurecido de la cuerda teñida, flotando junto a la gasa y su transparencia. Se dice que en la cultura chancay se tejían gasas para usos funerarios, usando hilos torcidos a la izquierda que tienen propiedades rituales[1]. La torsión, como momento y como fuerza, se revela como un principio en la obra, aquel que permite la creación de un hilo.

 

[1] Awakhuni, tejiendo la historia andina, Carole Sinclaire A, Soledad Hoces de la Guardia Ch, Paulina Brugnoli B. Museo de Arte Precolombino. Santiago, 2006.

 

 

 

 

JOSE

“Cordillera del Norte, Cordillera del Sur” comienza su desarrollo durante el año 2012, en Residencia en la Tierra, residencia de creación artística en el Quindío, Colombia, un lugar remoto, en las montañas de Los Andes Centrales, donde el contacto con la naturaleza y la profunda asociación con las formas naturales fueron inspiración, ahí realicé palimpsestos andinos como trazos de territorios, buscando conocer las raíces y los vínculo con otras tradiciones en aspectos de la autoconciencia y lo Andino como filosofía. 

Luego en el 2016 durante nuestra residencia en el MAC, trabajé desde el simbolismo de la Montaña, pensando principalmente en la altura, y la proximidad al cielo como trascendencia, significando el retorno al principio y a lo originario. Reencontrándome con el significado de los axiales y del eje del mundo como punto de enfrentamiento de los contrarios, integrando no sólo la línea vertical, sino también la figura del péndulo, como fuerzas en equilibrio y oposición, pensando en los ejes de oriente y occidente, aurora y ocaso, trabajo con el sol, desde pequeños actos poéticos ligados al caminar y al universo de los sueños.

 

Fui relacionando el paisaje como objeto de pensamiento y de práctica física, gracias a la montaña me encontré con la sabiduría de Silvia Rivera Cusicanqui, adoptando el ejercicio de pensar con mis manos desde la practica alfarera, desde figuras simples como la del cuenco, las escaleras, palmatorias, circulos, anillos etc. Para buscar en aquel oficio un acto de resistencia como la del pellizco y por medio de elementos naturales como el fuego, la tierra, el agua, el viento y el humo, como reivindicación de antiguos conocimientos también colonizados. 

 

Hoy y desde el contexto político y social he vivido como todes desde lo íntimo, pensando con fuerza en torno al cuidado, las grietas y al soplo como gesto creador, que infunde o despierta la vida, aumenta la fuerza y cambia el rumbo de la cosas.

Tras la crisis de nuestro sistema neoliberal y la fuerte crisis ambiental, enfrentamos nuevos paradigmas, que desde la filosofía andina, es llamado Pachakuti, una revuelta o vuelco del espacio tiempo con la que se inauguran largos ciclos de renovación del cosmos, una ‘vuelta del mundo’ que desde el feminismo entendemos como Warm Pachaikuti, es por esta idea que voy tras el soplo de mujeres para invertir el rumbo de la cosas, donde triunfa nuestra lucha contra el patriarcado, recuperando el cuidado de la naturaleza, de la montaña, sus glaciares y del agua, retornando al equilibro universal de la vida. 

 

Erial es una investigación a partir de un plano mágico, invisible, político, y simbólico, utilizando como soporte artístico y de investigación la fotografía, el video, la voz y la cerámica, en conjunto a materiales rústicos o precarios encontrados al caminar y subir cerros, experimentando prácticas colectivas artísticas y performáticas. 

TERRITORIO EN CÓDIGO FEMENINO

 

POROSIDAD

INTERRELACIONALIDAD

EL CUERPO COMO UMBRAL

EL CUERPO COMO LUGAR DE APERTURA A LA ALTERIDAD

MEMBRANA

ALREDEDOR

EN TORNO

FRONTERA ELÁSTICA, EN MOVIMIENTO

VOLCAR

RECIBIR

CÓNCAVO

ENVOLVER

DAR VUELTA

HUMEDAD

APERTURA

Umbral / Umbra 

Oriente (del latín, orĭens, participio de orīri: «aparecer», «nacer») ESTE 

Andes, Del aymara antis; lugar que está al oriente.

Orden (cósmico) mayor

Lo invisible

Puentes entre lo humano/a y lo no humano/a

Lo cíclico y lo circular

Fuerzas que median y construyen lo que percibimos

Súbito 

Efímeras

Resetearnos y Resurgir

Distancia

Ou topos: lo que no se ha hecho realidad en ningún lugar 

ATARAXIA 

SUMAK KAUSAY

un tode 

naturaleza no humana 

resilio: volver atrás, rebotar. 

refugio 

lo suficiente es poco 

llenas de agua y de sangre 

amputada y difícil 

desajustes 

no vamos a caer 

el sol lejos lejos lejos increiblemente lejos 

incompatibles - compatibles 

no dejo de sonreir con este cuenco deforme 

bolsillos llenos de piedras 

hacia abajo 

algo mas allá se agiganta 

como una niña que acaba de conocer la tierra 

esas dos variables no eran posibles a la vez en un mismo universo 

y entonces enloquecieron